miércoles, diciembre 22, 2010

EL QUIJOTE


Escribe en comentarios tu opinión sobre esta novela.

jueves, diciembre 16, 2010

REENCUENTRO



Escribe en comentarios tu opinión sobre esta novela.

miércoles, noviembre 10, 2010

ZARA Y EL LIBRERO DE BAGDAD, Fernando Marías



Escribe en comentarios tu opinión sobre esta novela y dos preguntas que te gustaría hacerle al autor en nuestra entrevista virtual.

lunes, octubre 11, 2010

TRAS LOS PASOS DE ANTONIO MACHADO


-Jueves 4 de noviembre:
-12:30h: Salida desde el Instituto.
-19:00h: Llegada a Soria y visita al centro histórico. Alojamiento y cena.

-Viernes 5 de noviembre:

-09:30h: Visita por los lugares machadianos de Soria (el instituto y el aula donde impartió clases, subida al mirador de El Mirón…) con diferentes lecturas de poemas.
-12:00h: Ruta (unos 40 minutos) hacia la “Laguna negra”, donde Machado se inspiró para su famoso romance. Comida en la laguna.
-Tarde: Visita al Monasterio de San Juan. Recorrido por el paseo de la ribera del Duero entre las ermitas de San Polo y San Saturio.
-Cena en Soria y regreso al alojamiento.

-Sábado 6 de noviembre:
-Salida hacia Segovia.
-12:00h: Visita por los lugares machadianos de Segovia (casa donde habitó, instituto…).
-Comida y paseo por el casco histórico.
-19:00h: Regreso a Plasencia.
-22:00h: Hora prevista de llegada.

(ESCRIBE EN COMENTARIOS TU OPINIÓN SOBRE LA ACTIVIDAD)

sábado, septiembre 18, 2010

Esos saberes irrelevantes

En algún lugar vi la noticia, un breve, una curiosidad, una anécdota sin importancia. Lamenté que fuera tan escueta, me habría gustado conocer más detalles del asunto, no tan baladí para mí como para quienes lo recogieron. Al parecer, una joven española, aspirante a ganar el certamen "Reina Hispanoamericana 2009", al preguntársele por el año en que Colón descubrió América, contestó que "en 1780". Da curiosidad saber por qué diablos eligió esa fecha disparatada, en vez de responder "No lo sé", que habría resultado más disculpable. ¿Por qué 1780? ¿Cómo creerá la joven que era el mundo en ese año? ¿Sabrá que pertenece al siglo XVIII o ni siquiera le habrán enseñado cómo calcular los siglos? ¿Sabrá lo que es un siglo? Si hubiera dicho "1789", podríamos pensar que se confundió de fecha célebre. Pero, ¿1780? En verdad un arcano. La noticia añadía algo, quizá más sintomático y revelador todavía: se conoce que a la muchacha le quisieron sacar los colores por su metedura de pata en un programa de TVE, pero ella se defendió con desparpajo y afirmó: "Es irrelevante saber eso".

Es fácil no conceder importancia a la cosa y consolarse con la asentada idea de que todas las misses y aspirantes a tales son ignorantes por definición y tontas de baba. Sus grititos, sus llantos y sus obviedades han sido parodiados hasta la saciedad en películas y programas de humor. ¿Qué se puede esperar de una miss? Ya se sabe. Pero la joven en cuestión era probablemente una chica normal hasta hace cuatro días. Habrá ido al colegio como cualquiera, y quién sabe si no habrá terminado su bachillerato o su ESO o como quiera que se llame ahora. Habrá llegado a sus dieciocho o veinte años con alguna instrucción, y la prueba es que le viene a la cabeza la palabra "irrelevante", algo que en nuestro tiempo no está al alcance de todos. Yo me temo que sus dos respuestas, la de 1780 y la de la irrelevancia, las podrían haber dado numerosos jóvenes que nada tuvieran que ver con concursos de belleza y no pocos adultos actuales, entre ellos, sin duda, algunos de los periodistas televisivos que le quisieron sacar los colores, sólo que a ellos no se les hacen esas difíciles preguntas con cámaras delante.

"Es irrelevante saber eso". En cierto sentido no le falta razón a la candidata a "Reina", porque lo mismo opinaron, a buen seguro, cuantos profesores tuvo en su vida y los responsables de Educación -gubernamentales y autonómicos- de las últimas dos o tres décadas, que han hecho todo lo posible por convertir a España en una sociedad de iletrados, de ignorantes ufanos de su ignorancia, de primitivos duchos en tecnología; así como un buen número de progenitores, que se han dedicado a exigir a los docentes que enseñen a sus vástagos "cosas prácticas", que les sirvan para ganarse la vida en el futuro, y no pierdan el tiempo con lo "irrelevante". ¿Sirve de algo el latín, una lengua cadáver? ¿Sirven las matemáticas, cuando tenemos calculadoras que nos dan el resultado de cualquier operación en el acto? ¿Sirven la gramática, la sintaxis y la ortografía, si da lo mismo cómo se hable y se escriba? ¿Sirve conocer la historia, si basta con buscar en Internet para averiguar al instante quién fue tal personaje o qué pasó tal año? ¿Sirve la geografía, si cogemos aviones que nos trasladan a cualquier sitio en unas horas y nos trae sin cuidado el trayecto? ¿Sirve algo de algo? ¿Y qué es, pues, "lo práctico"? Tal vez sólo aprender a manejar el ordenador y la calculadora. En realidad, ¿para qué es necesario ir a la escuela? ¿Para tener una idea del mundo, del pasado de la humanidad, de la historia del arte y de las religiones, de la evolución de las ciencias, de nuestra anatomía, de los textos que se han escrito, de la multiplicación y la división y la suma y la resta, del círculo y el triángulo? Nada de eso es "práctico" ni ayuda a ganarse la vida, no digamos a ser Reina Hispanoamericana. Y sin embargo ...

La educación no son sólo conocimientos y datos. Es parte esencial de lo que solía llamarse "formación", esto es, la conversión de los individuos en personas, no en seres animalescos que caen en el mundo sin tener noción de lo que hubo antes que ellos, incapaces de asociar dos hechos, de distinguir entre causa y efecto, de articular dos frases inteligibles, de pensar y razonar, de comprender un texto simple. Esta es la clase de ser que cada día abunda más en nuestra sociedad intelectualmente rudimentaria. El problema es que, por algún misterio, a la postre esos seres no resultan "prácticos" ni se pueden ganar la vida, la vieja aspiración de sus ya embrutecidos padres. No es raro ver en la televisión a jóvenes y no tan jóvenes que dicen en estos tiempos de crisis: "Yo no quiero estudiar, lo que quiero es que me den un trabajo para ganar dinero". A menudo tienen tal pinta de cabestros que me descubro pensando con pena: "Pero, hombre de Dios, ¿cómo te va a dar nadie un trabajo si es obvio que no te han enseñado nada y que aún no sirves ni para pegar un sello? Si yo fuera un empresario, no te contrataría". Me temo que los que lo sean pensarán otro tanto: "No necesito a un animal tecnológico, que sepa darle a las teclas según se le ordene, pero sin tener ni idea de lo que hace. No necesito a una persona incompleta. Tráiganme a alguien civilizado, con conocimientos irrelevantes, de los que permiten desenvolverse en el mundo".

(Javier Marías, en El País semanal, 29-11-2009)

Lecturas 2010-2011

Curso 2010 - 2011

Instituto Parque de Monfragüe
(Plasencia)
3º de ESO
-A. C. Doyle, El sabueso de los Baskerville, Ed. Vicens-Vives, Aula de Literatura.
-Alejandro Casona, La dama del alba, Ed. Vicens-Vives, Aula de Literatura.
-F. Uhlman, Reencuentro, Tusquet Editores, Colección Fábula, 9788472239388
-Carlos Ruiz Zafón, El Príncipe de la Niebla, 978 84 08 07280 5
-Roald Dahl, Relatos escalofriantes, Alfaguara. 978 84 204 4742 1
-Don Juan Manuel, El Conde Lucanor, selección de cuentos.


4º de ESO
-Javier Negrete, Memoria de dragón, Ed. Edebé, Colección Periscopio. Nº 3. ISBN 978-84-236-7515-9
-Fernando Marías, Zara y el librero de Bagdad. Ed. SM, Gran Angular. ISBN 978-84-675-2984-5
-
Ray Bradbury, Fahrenheit 451.
-Juan José Millás, Papel mojado, cualquier edición (la más barata: 9788420635859)
-Antonio Muñoz Molina, El viento de la Luna, cualquier edición (la más barata: 9788432290329


Recomendados para 4º de ESO

-Tim Hamilton, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury. (novela gráfica)

1º de Bachillerato

-El Lazarillo de Tormes, cualquier edición.
-Fernando de Rojas, La Celestina, Ed. Edebé, Colección Clásicos para estudiantes. ISBN 978-84-236-9087-4
-Miguel de Cervantes, El Quijote, Ed. Vicens-Vives, Colección Clásicos Adaptados nº 9. ISBN 978-84-316-7396-3
-William Shakespeare, Romeo y Julieta, Ed. Vicens Vives, Colección Clásicos Universales.
-Duque de Rivas, Don Álvaro o la fuerza del sino. cualquier edición.
-Benito Pérez Galdós, Tristana, Ed. Ed. Vicens-Vives, Aula de Literatura.


Recomendados para 1º de Bachillerato

-Luis García Jambrina, El manuscrito de piedra.

2º de Bachillerato

-Pío Baroja, El árbol de la ciencia.
-Federico García Lorca, La casa de Bernarda Alba.
-Una obra teatral de Miguel Mihura.
-Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte.
-Mario Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala.
-Eduardo Mendoza, Una comedia ligera.
-Eugenio Fuentes, Conrarreloj.


Recomendados para 2º de Bachillerato

-Ramón María del Valle-Inclán, Luces de Bohemia.
-Camilo José Cela, La colmena.
-Luis Martín Santos, Tiempo de silencio.

lunes, mayo 24, 2010

Javier Negrete

El pasado mes de marzo tuvimos la suerte de poder traer a nuestro instituto a Javier Negrete, un autor cada vez con más éxito que combina historia, fantasía y cultura.

En primer lugar Javier Negrete escritor o Javier Negrete profesor. ¿Qué tarjeta de presentación le gusta más? ¿Con cuál se identifica mejor?

Es complicado elegir pero reconozco que aunque la vocación docente me ha tirado desde pronto la de escritor aún desde antes. Quise ser escritor desde los 10 años aunque me ha costado más considerarme escritor, ha sido una labor muy larga. Me llamo a mi mismo escritor desde que escribí La Espada de Fuego, pero es la vocación de mi vida.

Títulos como Señores del Olimpo, Salamina o el más reciente La gran aventura de los griegos nos llevan a la Grecia clásica ¿es por qué es profesor de griego y conoce bien esa época?

Quizá en parte sería casi al revés, es decir, soy profesor de griego porque el mundo clásico siempre me apasionó. Empecé de niño viendo películas de romanos como Ben-hur que en mi barrio era acontecimiento, luego El león de Esparta en televisión que fue el núcleo muy posterior de Salamina. Aquel mundo tan exótico y lejano siempre me fascinó, mi amor a la fantasía y al griego puede parecer algo muy separado pero en realidad tiene mucho que ver, es el amor a lo lejano, a lo exótico..

Otros títulos como Los héroes de Kalanúm o Memoria de dragón son novelas juveniles. ¿El contacto con adolescentes le condiciona a la hora de elegir el asunto de una novela?

No, realmente no. Lo que llamamos novela juvenil para mí no es diferente. Las novelas que publicamos en colecciones juveniles como Memoria de dragón o Los héroes de Kalanúm es un intento de escribir una historia sin hacer demasiado complicada la forma, ni larga,pero también es cierto que en general eso es lo que intento hacer en todas mis historias, cualquiera de los libros que escribo intento que lo puedan leer gente de vuestra edad porque creo que los lectores jóvenes suelen ser, en cierto modo, los más exigentes, son los que más distracciones tienen a la hora de coger un libro, así que hay que engancharlos bien ¿no?

¿De todos los libros que ha escrito, cuál es el que más le gusta? ¿Qué lo hace mejor o especial?

Siempre es complicado decir eso. Primero los escritores siempre decimos que nuestro libro favorito, nuestra mejor novela es la última, acabo de terminar Atlántida, pero también es cierto que como la acabo de terminar todavía es demasiado pronto para que yo mismo tengo un juicio sobre ella. Entonces como novelas tengo dos favoritas: una es Salamina, mi primera novela histórica, que ha funcionado muy bien y es un campo nuevo para mí que me permitió entrar en una editorial importante como Espasa y luego el otro libro favorito es El espíritu del mago la segunda parte de Tramórea. Es la novela más larga que he escrito, la más complicada (tiene un índice de 120 personajes), tres tramas paralelas que son prácticamente tres novela que se acaban cruzando.

Hemos leído que con 17 años escribió La espada de fuego, ¿muy joven, no? ¿es qué leía mucho con nuestra edad? ¿Qué libros o autores eran sus preferidos?

Bueno realmente empecé a escribirla con 17 años y llegué a cierta parte de la novela pero la interrumpí y luego la redacción final fue con 22 y luego una tercera vez, la definitiva, que es la que está publicada. Es una novela que tiene una historia muy larga.

Yo leía mucho desde muy niño. Con 8 años me leí la Odisea, por ejemplo, no una versión resumida, me la leí tal cual. Leía también muchos cómics. Lo que me gustaban eran novelas de aventuras, entonces lo que me gustaba sobre todo leer eran los comics de Marvel que ahora están más de moda por las películas de Spaiderman y demás. También los libros de ciencia ficción, los que había en mi casa los devoraba como 2001 o una odisea en el espacio, y luego libros de fantasía épica como El señor de los anillos que me apasionó y un pequeño clásico que siempre ha tenido éxito pero quizá no es tan conocido ahora que se llama La colina de Watersit que es una aventura protagonizada por unos personajes un poco improbables que son conejos. Es una novela preciosa que os recomendaría.

Y ¿qué nos recomendaría para engancharnos a la lectura?

De los libros que podéis encontrar ahora por supuesto El señor de los anillos, la saga de Harry Potter me parece que está muy bien, yo la he leído entera, la fui leyendo prácticamente a la vez que mi hija. De echo, teníamos tanto mono los dos de ver cómo acababa que fue salir el libro en inglés y nos la leímos en inglés. Yo no soy muy amante de la saga Crepúsculo pero si sirve para aficionarse a la lectura me parece bastante digna.

Usted que escribió a edad tan temprana¿Cree que se nace escritor o se hace?.¿Cómo se fabrica un escritor?.

Supongo que se nace escritor en el sentido de que uno quiere contar historias,porque

hay gente que no tiene esa necesidad, tiene otras inquietudes. Una vez que uno tiene esa materia prima evidentemente hay que hacerse. El mejor método es leer mucho. Yo intentaba imitar lo que leía. Cuando era chaval lo hacía de forma muy intuitiva. He empezado a aprender de una manera consciente las técnicas de escritura no hace

tantos años,ahora mismo tengo en casa mi pequeño taller de literatura: manuales para escribir diálogos, descripciones, para crear tramas, personajes... En España hay pocos talleres literarios, aunque con el tiempo van aumentando y a mí sinceramente me gustaría algún día dar un taller literario y compartir con otras personas lo que he aprendido.

¿A usted le orientó alguien para escribir?

Mi guía eran los libros, los libros que tenía en casa, tenía muchisímos libros. Yo decidí que quería correr en el mismo destino que esa gente, pero yo no sabía ni lo que era un escritor. En aquella época no iba un escritor por un colegio ni nada, primero porque no leíamos estos libros (no podíamos traer a Cervantes), era todo muy diferente. Para mí los escritores eran algo lejanísimo. Yo creí que eran como los actores de Hollywood.

¿En qué género se siente más cómodo: novela histórica, fantástica, de aventuras, juvenil…?

Para mí la novela de aventuras es lo que lo engloba todo: novelas de historia, de fantasía, juvenil... lo básico para mí son unos personajes interesantes con los que los lectores se puedan identificar, es decir, que nos importe qué les pasa y que luego les ocurran cosas que nos intriguen, que haya sorpresas, vueltas del destino…

¿Prefiere el público joven o el adulto para sus novelas?

Pues yo, y en eso voy a robarle la frase a Laura Gallego, “Yo escribo para quién me quiera leer”. Yo quiero que mis libros los pueda leer casi todo el mundo. Hombre entiendo que ciertas novelas no serían apropiadas para chavales de siete o ocho años,

pero si me gusta pensar que novelas como Atlántida, que acabo de terminar, o Salamina, que en teoría no son para público juvenil, pues la puede leer gente de vuestra edad. O sea, yo intento llegar a todos los públicos que quieran leer novelas que los mantengan despiertos hasta las tantas de la madrugada. Ése es mi afán.

¿La novela que hemos leído, Memoria de dragón, es la que usted nos recomendaría de su bibliografía?, ¿cree que es la más adecuada para nosotros?

Bueno pues es que depende... vamos a ver... sabemos lo que pasa en el instituto: las lecturas son obligatorias, digamos recomendadas...os recomendamos que os leáis este libro si es que queréis aprobar... esas cosas... Entonces hay mucha gente a la que no le gusta leer. Para ellos es conveniente siempre novelas más sencillas como Memoria de dragón que la puede leer cualquiera y en general he visto que gusta... Pero a quién le guste un poquito ir más allá, aún siendo de vuestra edad, le recomiendo cosas que puedan parecer un poquitín más adultas, como la serie de La Espada de Fuego, por ejemplo, o Señores del Olimpo a quien le guste la mitología.

Tengo curiosidad de saber qué tal funcionará esta última novela, Atlántida, para gente de vuestra edad. Entre otras cosas hay bastantes personajes de bastantes edades y uno de ellos es un chaval llamado Joy que da un punto de vista de un adolescente de instituto que yo creo que eso pues... siempre es bueno para que os identifiquéis como lectores.

¿Ha trabajado con sus propios alumnos algunas de sus novelas?

La verdad es que es una cosa que a veces he tenido la curiosidad, pero casi nunca he tenido tiempo. He tenido algunos alumnos que eran bastante lectores y les he ido pasando fragmentos de lo que iba escribiendo, por ejemplo de la segunda parte de La espada de fuego, de Señores del Olimpo, Alejandro y Las Águilas de Roma… Hice un experimento una vez pero con una novela ya terminada para ver qué tal funcionaba, era la versión antigua de Alejandro y Las Águilas de Roma, con la que les propuse a mis alumnos del nocturno una elección: el tema de Alejandro Magno o la lectura de la novela. Se la fotocopié yo, que conste, y la cosa no funciono del todo mal. Espero poder repetirlo otra vez y usar mis alumnos de público previo para ver que tal funcionan las cosas y para que me ayuden a hacer cambios.

Ahora que está alejado de las aulas ¿dejará la novela juvenil?

Tengo ganas de republicar y de editar Los héroes de Kalanúm y si consigo hacerlo puedo iniciar una serie y me gustaría.

¿Ha dejado su labor docente “por cansancio” o es que exige mucho su labor como escritor?

Bueno la he dejado este año, estoy de licencia por estudios y es que tenía que sacar adelante muchas novelas. El año pasado, durante el primer trimestre, dando clase, en diurno y en nocturno, escribí mi última novela. Es bastante estresante. Empecé a trabajarla en septiembre y el veinte de diciembre ya estaba terminada y entregada Eso es demasiado. Yo me dedicaría sólo a escribir, aunque me gusta dar clases. Si hubiera alguna forma de jornada reducida... porque reconozco que estar en mi casa todo el día encerrado con los libro, eso puede acabar enloqueciendo a cualquiera aunque también dar clase… (risas) Echo de menos el dar clases y no es por hacer la pelota ni nada de eso y creo que volveré con más ganas el año que viene.

¿Se puede vivir de la literatura?

Bueno, yo estoy viviendo este año pero tendría que escribir mucho o subir una especie de peldaño, es decir, yo ahora mismo podría pero sería muy azaroso y complicado. Por lo que si se puede compatibilizar con otra profesión pues mejor. Es posible, según como funcione Atlántida y las novelas posteriores, que me vea obligado a vivir sólo de la literatura porque cuando se publique voy a estar haciendo viajes de promoción durante varias semanas, cosa que no podría hacer dando clases.

Ahora ¿en qué anda trabajando?

En este momento, aparte de tener que corregir las pruebas de Atlántida, estoy empezando con la tercera parte de La Espada de fuego y a la vez tengo que empezar a escribir La Historia de Roma.

Para terminar, ¿qué libro le gustaría haber escrito? ¿Por qué?

¿De otros autores? Es curioso, hay uno que se llama Dune del que han hecho películas y series, y aunque el autor no me gusta, me parece que esa novela le salió redonda. Se considera por mucha gente la obra más importante de la ciencia ficción. Este verano leí una obra que tiene poco que ver con lo que yo soy pero he sentido envidia por la inteligencia y la manera de escribir de esa autora. El libro se titula El mundo después del cumpleaños. Aunque yo no escriba ese tipo de novela, espero que cuando tenga la edad de esa autora haya conseguido aprender tanto del oficio de la literatura y, sobre todo, tanto de la vida y del ser humano como ella.

¿Le gustaría ver sus novelas en el cine?

Sí, estaría bien. Una vez tuve una mini oferta pero fue tan mini que no llegó a nada. Era por Buscador de sombras. Mi hermano y yo llegamos a escribir el guión y quizás algún día salga. Sí yo creo que acabaré escribiendo algo de ese tipo, o por encargo, o yo mismo escribiré algún tipo de guión. Aunque yo prefiero hacer la novela y que otro haga la película, porque la escritura de guión es un poco árida para mi gusto, pero bueno sí que me gustaría meterme un poco en ese mundillo.

Muchas gracias

jueves, mayo 20, 2010

Seminario Juan de Mairena


El Seminario Juan de Mairena tuvo un encuentro con el poeta placentino Álvaro Valverde que diseró sobre la poesía española contemporánea.

Lee los comentarios de Álvaro Valverde en su blog

miércoles, marzo 24, 2010

LITERATURA EN MINIATURA


LITERATURA EN MINIATURA

Concurso de microrrelatos


Siguiendo las indicaciones del “Decálogo” escribe un microcuento de un máximo de 150 palabras y envíalo antes del 9 de abril de 2010 a
dionilf@hotmail.com. No olvides poner tu nombre y apellidos, curso y nombre del instituto.

A partir del 12 de abril podrás entrar y votar tu favorito entre los diez finalistas.

El ganador recibirá un premio en el encuentro entre institutos del 20 de abril.

¡¡¡ÁNIMO!!!

lee algunos de los microrrelato participantes en "comentarios"

martes, febrero 02, 2010

Un adverbio se le ocurre a cualquiera


Hemingway cobraba los artículos por palabras. A tanto el término, lo mismo daba que fueran adjetivos que sustantivos, preposiciones que adverbios, conjunciones que artículos. No recuerdo de dónde saqué esa información, hace mil años (cuando ni siquiera sabía quién era Hemingway), pero me impresionó vivamente. En mi barrio había una tienda de ultramarinos, una mercería, una droguería, una panadería, una lechería… Pero no había ninguna tienda de palabras. ¿Por qué, tratándose de un negocio tan lucrativo, como demostraba el tal Hemingway? Para vender leche o pan, pensaba yo, era preciso depender de otros proveedores a los que lógicamente había que pagar, mientras que las palabras estaban al alcance de todos, en la calle o en el diccionario.

Imaginé entonces que ponía una tienda de palabras a la que la gente del barrio se acercaba después de comprar el pan. Sólo que yo las vendía a precios diferentes. Las más caras eran los sustantivos, porque sustantivo, suponía yo, venía de sustancia. Si la sustancia de una frase dependía de esta parte de la oración, lo lógico era que valiera más. Después del sustantivo venía el verbo y, tras el verbo, el adjetivo. A partir de ahí, los precios estaban tirados. Cuando un cliente, en mis fantasías, compraba tres sustantivos, le reglaba cuatro o cinco conjunciones, para fidelizarlo. Mi padre, que era agente comercial, utilizaba mucho el verbo fidelizar. ¿De dónde, si no, iba a sacar yo esa rareza gramatical? En mi tienda imaginaria había también un apartado de palabras inexistentes, para gente caprichosa o loca. Aún recuerdo algunas: copribato, rebogila, orgáfono, piscoteba, aguhueco, escopeja…

El negocio imaginario iba bien. Todo el mundo necesitaba mis palabras. Al poco de inaugurar la tienda tuve que contratar dos empleados porque no daba abasto. Luego compré el piso de arriba para ampliar el negocio, pues llegó un momento en el que la gente me pedía también frases. Puse en el sótano un taller con cuatro gramáticos que se pasaban el día construyendo oraciones. Las había de muchos precios, claro. Las frases hechas eran las más baratas. Recuerdo, entre las que tuvieron más éxito, en boca cerrada no entran moscas y no rascar bola, pero a mí me gustaban mucho también leerle a alguien la cartilla, ser un hueso duro de roer, chupar cámara, pelillos a la mar, o mi sastre es rico. El precio de las frases aumentaba a medida que resultaban menos comunes, o más raras. Por alguna razón que no llegué a entender, había mucha demanda de frases absurdas. M
e duelen los zapatos, por ejemplo, los espejos fabrican harina orgánica, o las cremalleras son menos sentimentales que los botones. Con el tiempo tuve que crear un departamento dedicado de manera exclusiva a la construcción de frases absurdas.

La idea de la tienda de palabras y frases me resultó muy liberadora, pues siempre pensé que ganarse la vida era condenadamente difícil. El mayor miedo de mi infancia era el de acabar en una esquina, vendiendo pañuelos de papel. Un día que mi madre, tras suspirar con expresión de lástima, se preguntó en voz alta qué iba a ser de mí, le dije que no se preocupara, pues había decidido que iba a poner una tienda de palabras. Tras meditar unos instantes, me dijo que eso era un disparate y que debía poner mis energías en cuestiones prácticas. Ahí acabó mi sueño de vender palabras. Luego, de mayor, c
omprobé que los anuncios por palabras constituían un capítulo muy importante en la cuenta de resultados de los periódicos. Pero no le dije nada a mamá, para que no se sintiera culpable.


De todos modos, acabé viviendo de las palabras. No tengo una tienda abierta al público, tal como soñaba entonces, pero me levanto por las mañanas, las ordeno en un papel, las envío al periódico o a la editorial y me pagan por ellas. A tanto la pieza. Una pieza es un artículo. El término pieza se utiliza también entre los cazadores para denominar a los animales abatidos. La semejanza es correcta, pues escribir un texto se parece mucho a cazarlo. De hecho, con frecuencia se nos escapa. La otra noche, en la cama, con los ojos cerrados, pasó volando por mi bóveda craneal un artículo estupendo. Me levanté, cogí un cuaderno que tengo en la mesilla, apunté con el bolígrafo, pero la pieza había desaparecido. Desde la utilización masiva de los ordenadores, contamos los artículos por palabras. Éste que están ustedes leyendo tendrá unas 4.700. Puedo calcular a cuánto me sale la palabra y decir que cobro en plan Hemingway. Pero me sigue pareciendo mal que me paguen lo mismo por un sustantivo que por un adverbio. Un adverbio se le ocurre a cualquiera.

(Juan José Millás)

miércoles, enero 27, 2010

BIBLIOTECA DEL INSTITUTO


"Empieza el año con el cómic"
(Enero, 1º y 2º de ESO)

"El mes más corto"
(Febrero, 3º y 4º de ESO)


viernes, enero 01, 2010

El curioso incidente del perro a medianoche


Deja tu opinión sobre la lectura de este libro.

La Celestina


Deja tu opinión sobre la lectura de este libro.